“Entregarle más capacidades de resistencias y durabilidad a objetos que sean de más rápida descomposición y causen menor daño al medio ambiente” es el desafío de los nuevos profesionales.

Cuando hablamos de la reducción de las bolsas plásticas, no es por simple capricho. Al menos así lo deja claro la directora de Ingeniería en Energía y Sustentabilidad Ambiental de la Universidad San Sebastián, Carolina Pizarro, cuando se refiere a los beneficios de migrar de las bolsas plásticas a las biodegradables. “El primer beneficio de las bolsas biodegradables con el medio ambiente es que se pueden reutilizar, por lo tanto, su vida útil es mayor y no contribuyen a diario con más basura. Y una vez que llegan al vertedero, se descomponen fácilmente”, afirma.

Por el contrario, “la desventaja de las bolsas plásticas comunes es precisamente que los microorganismos presentes en la naturaleza, que son los encargados de descomponer la materia, no reconocen su composición química y se demoran mucho más en descomponerla”, dice. Es que según explica, mientras más sofisticada es la estructura química de un objeto, para darle más resistencia y durabilidad, más difícil es de degradar.

“Ahí están los desafíos biotecnológicos de hoy: entregarle más capacidades de resistencia y durabilidad a objetos que sean de más rápida descomposición y causen menor daño al medio ambiente”, menciona la Doctora en Biotecnología.

Frente a necesidades como esta, “está en manos de los actuales y nuevos profesionales lograr que pequeñas grandes diferencias como éstas sean reales”.

Este sábado 22 de abril se conmemora un nuevo Día Internacional de la Madre Tierra y, junto con ello, es necesario cuestionarse qué hacer para frenar el daño que hacemos como sociedad a nuestro medio ambiente.

Para ello, la académica asegura que también “es necesario ir creando una cultura de sustentabilidad en todas las personas”. Esto, con el objetivo de que como sociedad optemos a diario objetos que no causan tanto daño a la Madre Tierra, revirtiendo de raíz la cultura de lo desechable en la que nos hemos sumergido.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *