El joven estudiante de Ingeniería en Expediciones y Ecoturismo creó “Nativa Fins” la primera empresa nacional productora de quillas para tablas de surf.

 

Una pasión y un nicho poco explotado se unieron en las manos del estudiante de Ingeniería en Expediciones y Ecoturismo de la Universidad San Sebastián, César Olivos, y su socia, la arquitecto Valentina Miranda, quien además es su polola.

“Soy surfista hace harto tiempo, instructor de surf y me gusta el deporte. Hace tiempo tenía una idea y hace como dos años atrás empecé a desarrollarla más. Con mi polola diseñamos logos y trabajamos más la marca, hasta llegar a desarrollar el producto propiamente tal”, cuenta el estudiante de la USS, creador de Nativa Fins.

Lo que ellos producen son quillas de surf, es decir, aquellas pequeñas aletas que van debajo de la tabla y que sirven para dar estilo a los movimientos. “Te marca el estilo al surfear, son como el timón de la tabla”, explica Olivos.

El 70% del producto está hecho a mano, y si bien se dedican sólo a estos accesorios específicos, trabajan en conjunto con shapers o marcas de tablas de surf chilenas.

La primera inversión de los jóvenes fue de unos $400.000, provenientes de fondos propios, con lo que generaron una primera línea de productos para su empresa Nativa Surf Brand SpA.

“En el país, somos la primera marca de quillas de surf chilenas. Siempre ha sido un producto internacional, sin mucha identidad con el mercado local, por lo que quisimos crear algo que fuera un poco más cercano a lo que busca el surfista nacional, poniendo en valor lo chileno”.

Actualmente, están ampliando sus productos y buscan alcanzar una fabricación más grande. En febrero ya consiguieron 115 juegos de quillas para empezar a distribuir a tiendas. Para los próximos meses, “empezaremos a hacer otros accesorios para tablas de surf. La idea es tener todo para la tabla en Nativa Fins”.

“He recibido bastante apoyo de la Universidad, postulamos a SpinUSS y quedamos en la final. Cuando hice el curso de Emprendimiento e Innovación, salimos segundos entre más de 50 ideas y todavía nuestros profesores nos apoyan muchísimo con esta idea”, cuenta el joven sebastiano. Además, fueron seleccionados por Sercotec en 2015.

Nativa Fins genera identidad

Para el emprendedor, el sello de Nativa Fins radica en quillas con diseños que generan mayor sentido de pertenencia nacional. “Todos nuestros modelos y nombres son especies nativas y endémicas de Chile. Tratamos de ponerlas en valor porque la gente no las conoce y, al mismo tiempo, esto genera identidad”, describe.

Así, por ejemplo, “la mayoría de los chilenos cree que los tiburones no viven en las costas chilenas y en realidad hay más de 30 especies”, relata, razón por la cual cuentan con diseños que hacen alusión a algunos tipos de tiburones.

Del mismo modo, cuenta el anecdótico caso de Moby-Dick que, según dice, “es chilena y originalmente le decían Mocha-Dick porque era vista en los alrededores de Isla Mocha, frente a la VIII del Bío Bío”. Se trata del cachalote blanco que vivió en las costas del océano Pacífico y que también es fuente de inspiración para modelos de quillas.

Asimismo, han desarrollado otros estilos de quillas inspiradas en animales como el chungungo, la más pequeña nutria del mundo y que habita las costas chilenas; o el cahuila, tortuga que –según cuenta la leyenda polinésica- cuida a los niños en el mar para que no se ahoguen, transformándose en humano.

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